¿Qué es la estimulación cognitiva?

Es el conjunto de acciones que se dirigen a mantener o mejorar el funcionamiento cognitivo mediante ejercicios de memoria, lenguaje, orientación, atención, razonamiento, funciones ejecutivas, praxias, gnosias...

Objetivos

Mantener un correcto funcionamiento de las funciones cognitivas.

Evitar la desconexión del entorno y fortalecer las relaciones sociales.

Incrementar la autonomía personal y mejorar el rendimiento funcional de la persona.

Reforzar la autoestima, el sentimiento de bienestar emocional, psicológico y salud en general.

Mejorar el rendimiento cognitivo y la calidad de vida del paciente y/o de los cuidadores.

¿Para quién?

La estimulación cognitiva se recomienda a 4 perfiles de usuarios:

Sin deterioro cognitivo. Para mejorar sus capacidades y evitar la aparición de una futura enfermedad neurodegenerativa, o si aparece, retrasar sus efectos.

Con deterioro cognitivo. Para enlentecer el avance de la enfermedad y mantener su autonomía el mayor tiempo posible.

Enfermedades degenerativas (Alzheimer, Parkinson, Esclerosis múltiple...) Para mantener y/o mejorar el estado cognitivo de aquellas personas con perdidas leves de memoria.

Con daño cerebral. Tras un ictus, traumatismos... trabajamos de manera conjunta todos los profesionales necesarios para recuperar las funciones dañadas.

¿Qué herramientas?

En nuestras sesiones de estimulación cognitiva tanto en el centro como en domicilio hacemos una combinación de:

- Planes de trabajo o fichas adaptadas al nivel cultural y de deterioro del usuario.

- Juegos cognitivos, de elaboración propia donde con diferentes niveles de dificultad, trabajamos todas las áreas cognitivas.

- Uso de app Imentia en un dispositivo Android.